El afrontamiento psicológico de las lesiones. ¿En qué consiste?

Iba corriendo junto al pelotón. Formábamos una marea multicolor que recorría las calles del casco antiguo de mi ciudad: Novelda. Cuando ya habíamos dado la primera vuelta, noté el roce de una zapatilla en mi pierna derecha y, a continuación, el tacto de otra pierna en mi pierna. Acto seguido caí al suelo en plancha. Me levanté como pude y seguí corriendo: quería acabar la carrera. Cuando llegué a meta, me encontraba muy bien, pero aún así me curaron los técnicos de Cruz Roja.

Aquella caída me hizo dejar de entrenar durante casi tres semanas, porque el dolor que tenía en el costado derecho como consecuencia de la caída no se iba. La anécdota la he querido utilizar para introducir el afrontamiento psicológico de las lesiones, algo que nos puede mantener alejados de la práctica de nuestro deporte favorito durante un tiempo determinado en función de la gravedad de la misma.

Las lesiones son un obstáculo para alcanzar bienestar físico y psicológico, porque nos mantienen alejados de la realización de ejercicio físico por un tiempo que va en función de la gravedad de la misma. Además, no queda ahí la cosa: quien las sufre puede tener miedo a tener la misma lesión otra vez.

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Durante el proceso de rehabilitación son muy importantes el estado de ánimo y los procesos emocionales, ya que éstos pueden afectar a las conductas de adherencia al proceso rehabilitador. Aquí juega un papel muy importante el entorno, generador de apoyo social esencial para una pronta recuperación del deportista.

Hay dos teorías explicativas sobre la prevención y recuperación de la lesión:

  • Basada en los procesos de “grief” (término utilizado por los ingleses para referirse a aflicción, dolor, duelo…). El deportista percibe que la disfunción ocasionada por la lesión es irreparable y terrible.

  • Basadas en los modelos de estrés. Deportista interpreta la lesión y no el hecho de que haya ocurrido. Esto determina su respuesta de afrontamiento, de tal forma que llevará un proceso de recuperación con mucho optimismo.

Hay varias aproximaciones teóricas que incluyen el concepto teórico entre sus especificaciones, pero prefiero mostraros tan sólo uno: el modelo de etapas de Kubler-Ross. ¿Cuáles son las etapas por las que pasa un deportista cuando se lesiona?

1.- Negación

El deportista no acepta el hecho de haberse lesionado. Se encuentra en estado de shock, porque no puede creerse lo que le acaba de suceder, y puede incluso llegar a quitarle importancia a lo que le acaba de ocurrir. Aparecen frases como: “Todavía puedo seguir corriendo” o “En verdad no me he hecho nada”.

Caída

2.- Cólera

Cuando la realidad se manifiesta y el deportista es consciente de la gravedad de la lesión, empieza a sentirse frustrado por lo ocurrido y se enfada consigo mismo y con su entorno. Aparecen frases como “Tengo muy mala suerte. ¡Estoy harto!” “La culpa es de mi entrenador, que nos exige demasiado”, “El campo no está en condiciones porque los jardineros son unos gandules”.

3.- Negociación

Aquí es cuando empieza a aceptar su nueva situación e intenta racionalizar y tomar sentido de la lesión que está sufriendo. Es un primer paso hacia una buena recuperación. “Soy consciente de que tengo un esguince grave, pero si me esfuerzo y sigo las recomendaciones de los especialistas volveré antes de lo previsto” o “Si me recupero bien, entrenaré con moderación”.

4.- Depresión

En esta etapa, el deportista es totalmente consciente del alcance que tiene su lesión y de sus consecuencias. Tiene incertidumbre porque no sabe cuánto tiempo estará lesionado, ni si podrá tener el mismo rendimiento que tenía antes de la lesión; se siente triste porque no puede seguir compitiendo hasta que no se recupere, y más si estaba cerca de ganar alguna competición cuando se lesionó; y tiene indefensión, en el sentido de que piensa que haga lo que haga, no está libre de lesionarse, atribuyendo las lesiones al azar. Frases del estilo “Haga lo que haga me voy a lesionar otra vez”, “No volveré a ser el mismo nunca más” o “¿Podré volver a jugar?”.

Caída

5.- Aceptación

Finalmente acaban aceptando que están lesionados y, por tanto, estarán alejados de la práctica de su deporte favorito durante algún tiempo. A quienes nos apasiona, por ejemplo, el atletismo, nos cuesta hacernos a la idea de que estaremos semanas o incluso meses sin poder salir a correr. Es como si nos hubieran atado las piernas. Aquí aparecen frases más positivas, tales como: “Mientras estoy lesionado puedo aprovechar para sacarme el B2 de inglés”, “Seguro que volveré muy pronto” o “Voy a trabajar duro para volver lo antes posible”.

A pesar de que el modelo descrito anteriormente es aceptado por la comunidad científica, no podemos asumirlo “a raja tabla”. No todos los deportistas pasan por las cinco etapas que he detallado. Depende mucho de la persona y del entorno de ésta, pudiendo pasar por todas las etapas o por tan sólo una. Incluso la duración de cada una de ellas cambia en función de muchas variables. No obstante, nos sirve para hacernos una idea de cómo es el proceso de afrontamiento de una lesión en deportistas y poder idear estrategias psicológicas que ayuden a superar todo ese trance. Porque no todo es recuperación física, no nos olvidemos de abordar la psique humana.

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