7 consejos para hablar en público

Si uno de tus propósitos de año nuevo es vencer tu miedo a hablar en público, sigue leyendo esta entrada. Si no es este tu propósito, sigue leyéndola y anótalo entre tus propósitos porque no viene mal: somos sociales por naturaleza y necesitamos comunicarnos con los demás.

1.- Mira a los ojos

Cuando nos dirigimos a los demás es vital mantener el contacto ocular para que sepan que nos estamos dirigiendo a ellos y para transmitir lo que estamos comunicándoles.

2.- Organización

Si se trata de presentar un trabajo o hacer una charla, normalmente te dan un tiempo para hacerlo. Exceder el límite del tiempo no está bien visto y puede repercutir negativamente en la nota si nos están evaluando. Es por este motivo por el que la organización es vital para poder encuadrar dentro de ese tiempo todas las ideas que queramos expresar.

Si utilizas una presentación tipo Power Point, te ayudará a no perderte y servirá al público para que estén atentos. Es más: si imprimes la presentación y le das una copia a cada miembro del tribunal o a cada asistente, quedarás muy bien con ellos y les servirá para hacer anotaciones y/o poder seguir mejor lo que dices.

3.- Evita leer

Comunicar no es simplemente leer. Es algo más que eso. Es transmitir sentimientos, emociones… Es lenguaje verbal y no verbal. Si lees continuamente el esquema que has hecho o la diapositiva que estás proyectando, te ocurrirán dos cosas: no mirarás al público y tu discurso será muy monótono y aburrido. Por eso es importante prepararse la exposición con tiempo en casa, hablando frente al espejo o incluso grabándote con una videocámara para ver cómo lo haces.

4.- Usa alguna broma

En la Comunidad Valenciana todo aquel que quiera opositar para trabajar en secundaria tiene que hacer el máster de profesorado y la “capacitació”, que es como una especie de máster pero en valenciano y sin período de prácticas. Pues bien, en la “capacitació” me tocó presentar una de mis unidades de intervención favoritas: prevención del consumo de drogas en educación secundaria.

Antes de empezar estaba súper nervioso. Me estaban evaluando y el valenciano no se me da muy bien que digamos. Para romper el hielo se me ocurrió gastar una broma. Aprovechando que estuve presente cuando otros compañeros presentaron su unidad, dije lo siguiente: “Mi compañero os ha traído libros y peluches, pero yo no os he podido traer drogas. Una pena”. Los examinadores se rieron.

Le dice el Twitter al Facebook  porque “me sigues”  y el facebook dice  porque “me gusta”

5.- Capta su atención

Una vez leí que si tus oyentes empiezan a mirar repetidamente el reloj o el móvil, es muy complicado recuperar su atención. Si desde el principio cuentas con esas condiciones, estás perdido. Además, esto puede hacer que te pongas más nervioso y que titubees.

Volviendo al ejemplo del punto anterior, casi de manera inconsciente (porque no lo hice con intención) conseguí captar la atención del tribunal con la portada de mi unidad de intervención. En dicha portada puse una mano con cogollos de marihuana. Una miembro del tribunal sacó su móvil para fotografiar la portada. ¡Había conseguido captar su atención!

6.- Aprovecha cada ocasión para practicar

Allá por el año 2012 presenté un trabajo en el Congreso Nacional de Estudiantes de Psicología. Las semanas previas a este evento estaba muy preocupado porque no estaba acostumbrado a hablar delante de tanta gente (las previsiones apuntaban a que iban a asistir unas 300 personas). Si en clase ya me costaba hablar… ¡Imaginaros delante de gente que no conocía! Además, súmale que había un tribunal evaluando…

Lo que hice para superar ese “miedo” fue practicar. Me expuse a esa situación que tanto temía. Cuando asistía a alguna charla, levantaba la mano para preguntar, en clase intervenía expresando mi opinión, en los trabajos grupales me ofrecía para exponerlos delante del resto de compañeros, etc. Incluso en el propio congreso hice una pregunta a uno de los ponentes horas antes de exponer mi trabajo.

Charla

7.- Relájate

No hay motivos para alterarse. Si has cumplido con los anteriores puntos, no tiene por qué salir mal. Algo que te puede ayudar mucho es imaginar que tu estómago es un globo de aire. Toma aire por la nariz para hincharlo, lentamente, y expúlsalo por la boca despacio. Haz esto varias veces hasta que consigas calmarte.

Por último, cabe añadir que los expertos dicen que los difícil son los 2 o 3 primeros minutos. A partir de ahí os acostumbraréis y os saldrá toda la exposición de maravilla. Por lo tanto, tenéis que practicar mucho para superar ese miedo o esa inseguridad que os puede invadir en esos 2 o 3 primeros minutos.

Espero que estos 7 consejos os sirvan para hablar en público sin miedo. Si os ha gustado la entrada, compartidla. Y si queréis estar al día de todas las novedades del blog, suscribiros a él: es totalmente GRATIS.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s